Info
 

LA MUJER TAMBIEN PUEDE

Esta Experiencia depende de Vicuña Mackenna, provincia de Córdoba

Calle: Lib. Gral. San Martín 610
Localidad: Vicuña Mackenna
Código Postal: 6140
Teléfono: 03583-420444
E-mail: municipalidadvm@interpueblos.com.ar
Cantidad de Habitantes: 8994
Organismo del municipio que implementó la experiencia.
Municipio de Vicuña Mackenna

Caracterización del Municipio en que tuvo lugar la Experiencia
Vicuña Mackenna es una población que cuenta con aproximadamente 13.000 habitantes, está ubicada en la zona sur de la Provincia de Córdoba, en el cruce de la Rutas Nacional N° 35 que une el norte con el sur del País, y Nacional N° 7 que une Buenos aires con Mendoza, es una población agrícola-ganadera, que en la actualidad sus productores se han dedicado principalmente a la producción de soja.
A Vicuña Mackenna emigran familias en busca de trabajo, por lo que tiene un crecimiento continuo y sostenido de habitantes, y si bien la desocupación no supera el dígito se crean focos de pobreza.
El municipio cuenta con un presupuesto anual de $ 5.240.000 y una estructura de personal de 120 empleados, compuesta de 40 empleados de planta permanente y 80 contratados, con los cuales se brindan los servicios de recolección de basura, mantenimiento de calles, espacios verdes, cementerio, guardería, hogar de ancianos, hospital, dispensarios, etc.
 


Objetivos Propuestos y metas del Proyecto
El objetivo principal del presente de esta iniciativa es el aprovechamiento de los distintos cereales que se producen en la zona y que se pueden adquirir a un bajo costo, y que cuentan con los nutrientes necesarios para el desarrollo de un vida sana, que reemplacen a productos de igual valor nutricional pero de un costo superior. Enseñar el uso de esos cereales para elaborar distintos menús, que resulten atractivos para el gusto de las personas, satisfaciendo de esta manera las necesidades de familias carecientes, hogar de ancianos y guarderías municipales.
Destinar una vivienda, dotarla de los elementos necesarios y dos hornos, donde la mujer tenga su propio ámbito y pueda desarrollarse en esta actividad, para lo cual se le provee de la materia prima e insumos que necesite para que pueda preparar los distintos platos,(Milanesas, tartas, empanadas, pizzas, quesos, dulce de leche, albóndigas, panes comunes, panes para celíacos, facturas, panes dulces, etc.), partiendo de la elaboración de leche de soja y harina de soja. También proveerle harinas de trigo y maíz, y otros ingredientes necesarios para lograr platos realmente tentadores. Y de esta manera, esas mujeres que sufren carencias y muchas veces se ven obligadas a pedir, para poder llevarle comida a sus hijos, puedan elaborar y producir sus propios panes y ricas comidas, que luego orgullosas llevaran a la mesa de sus hogares, alimentando no solo a su familia, sino también y es muy importante, a su autoestima. Sintiéndose útiles, capaces de sobrellevar su situación, incluidas en la sociedad y en condiciones de solidariamente ayudar a más carenciados, ya que un pequeño porcentaje de lo producido, sobre todo panes se destinan a guarderías municipales, comedores municipales para ancianos y para hogares de ancianos solos.
 


Marco normativo de la Experiencia
Una ves puesto en funcionamiento, luego de un tiempo y habiendo entregado el proyecto los primeros resultados positivos, se dictó la Resolución N° 157/2004 a los efectos de darle sustento jurídico al programa. (Se adjunta copia de la Resolución N° 157/2004).
 


Características generales de la iniciativa
 

Para dar comienzo con el proyecto fue necesario contar con un espacio físico, por lo que se afectó una vivienda, que en el futuro sería la Casa de la Mujer, se la dotó de dos hornos a leña y de todos los elementos necesarios para desarrollar las actividades. Luego se contrató una mujer para capacitar a estas jefas de familias en el uso principalmente de la soja, que es un cereal al que hay que desactivarlos previamente para su uso comestible y posee un gran valor proteico, se le proveyó de otros cereales e ingredientes necesarios para elaborar platos tentadores y sabrosos, que reemplazaran en la dieta familiar a los tradicionales que cuentan con ingredientes mas costosos.

De esta forma comenzó a llevarse a cabo el programa, al comienzo con una cantidad de mujeres que no superaba el dígito, posteriormente se fue incrementando su número y hoy supera la centena, la cantidad de mujeres que, felices, porque no deben pedir para llevar el plato a sus hogares, sino que ellas mismas lo elaboran, lo cocinan y lo pueden presentar orgullosamente como un logro personal, aumentando su autoestima y sintiéndose integradas a la sociedad, ya que una parte de lo que elaboran, solidariamente es repartido en guardería municipal, hogar de ancianos municipal y a ancianos solos. También cabe hacer notar que para la navidad pasada produjeron más de 800 panes dulces que fueron repartidos entre las familias más carenciadas y para el día del niño más de 3.000 medialunas que los niños de esas familias consumieron con chocolate.

Cabe destacar que en la actualidad muchas mujeres en forma personal o asociadas, hacen uso de las instalaciones de la Casa de la Mujer, para elaborar productos comestibles, con los conocimientos adquiridos, y con distintos cereales comprados por ellas mismas, los que posteriormente los comercializan, obteniendo de esta forma un ingreso impensado, antes de este programa. Superando de esta forma las expectativas y metas iniciales del proyecto. Que comenzó como una solución inmediata y atractiva a un problema que requería rapidez, como el alimentario. Renovador, porque recuperó de la exclusión a la mujer con carga familiar y la incluyó en la sociedad. Con efecto multiplicador porque día a día hay nuevas incorporaciones. Con continuidad en el tiempo y con salida laboral, porque muchas mujeres, algunas con más de dos años elaborando comidas en la Casa de la Mujer, hoy venden sus productos significándoles un importante ingreso. Y lo que es muy importante se autofinancia y colabora con alimentos a otras dependencias municipales.

 

 



Etapas de implementación y grado de avance
El programa comenzó a aplicarse a comienzos del año 2002 para paliar los efectos de la crisis económica del país, luego con el tiempo a medida que se iban incorporando más mujeres, se lo fue apoyando con mayor fuerza, hoy se autofinancia y se encuentra en una etapa de formación de micro emprendimientos, a los efectos de lograr salida laboral para gran parte de las destinatarias.
 
 
 


Financiamiento



Evaluación del impacto de la Experiencia
 

En sus comienzos en el año 2002 el programa fue financiado principalmente por la Municipalidad que debió en primer lugar afectar una vivienda, dotarla de dos hornos a leña, mesones, cocina y vajillas. En materia prima se recibió en donación cereales y harinas, debiendo la Municipalidad adquirir algunos pocos ingredientes perecederos. Es un programa que requiere principalmente de las instalaciones, luego la inversión es escasa, hoy se autofinancia y colabora con otras dependencias municipales.

Para la mujer con carga de familia significó un logro, porque se demostró así misma que era capaz de llevar los alimentos que su familia necesitaba, sin tener que transitar por la vergüenza de tener que pedir, repercutiendo en su autoestima, la recuperó de la exclusión de la sociedad, porque hoy se siente útil elaborando alimentos para otras dependencias municipales destinadas a atender gente también con carencias, guardería municipal, hogar de ancianos municipal y ancianos solos o impedidos.

Hoy se autofinancia, porque la mujeres compran los ingredientes necesarios, elaboran comidas y las venden, formando pequeñas sociedades o micro emprendimientos que le significan ingresos, antes impensados.



Mecanismos de seguimiento y evaluación implementados
El seguimiento se realizó en base a la participación de la mujer, que siempre se fue incrementando.
 


¿Qué aprendizaje institucional significó el desarrollo de la experiencia?. ¿Este aprendizaje, ha dado lugar a iniciativas específicas?
El aprendizaje que dejó el desarrollo de la experiencia, es la importancia de la capacitación, el aprovechamiento de los recursos, en este caso de los cereales que se producen en la región. Lo importante que es recuperar el autoestima de la gente y extraerla de la exclusión para que pase a ser un ciudadano activo.
Este aprendizaje que se ha adquirido con este programa ha dado lugar a nuevas iniciativas, por ejemplo capacitar a estas mujeres en la formación de micro emprendimientos o pequeñas sociedades para que aprovechen esfuerzos y conocimientos en la elaboración de alimentos, integrándolas definitivamente a la sociedad.
 
 


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